Platos biodegradables a partir de hojas naturales – Leaf Republic

Leaf Republic es una empresa que fabrica platos biodegradables y desechables a partir de hojas. Las hojas que se utilizan para fabricar estos platos no dañan los árboles.

Estos platos utilizan residuos vegetales que si no se utilizasen acabarían descomponiéndose. Utilizando hojas se evita consumir las materias primas que serían necesarias para fabricar el plástico para fabricar otros platos desechables.

Transformar residuos vegetales o Biomasa en tejidos y cuero

Muchos residuos vegetales procedentes de plantaciones forestales o cultivos pueden transformarse en tejidos o cuero en la industria textil.

Se valorizan residuos que acabarían quemándose o descomponiéndose pueden transformarse en un material que puede substituir tejidos o cueros naturales o sintéticos, evitando el consumo de materias primas necesario para producirlos.

Tradicionalmente la producción de tejidos naturales como el algodón necesitan grandes extensiones de cultivo que son grandes consumidores de agua. La producción de cuero y tejidos artificiales consumen productos químicos que  son potencialmente contaminantes y dañinas al medio ambiente y a las personas.

Este tipo de tejidos y cueros sostenibles son más respetuosos con el medio ambiente y benefician las comunidades locales que valorizan residuos que tradicionalmente quemaban o destruían.

En general cualquier tipo de biomasa puede convertirse en tejidos. Esta biomasa pueden ser residuos o de origen sostenible como por ejemplo los cultivos industriales de algas que crecen consumiendo y captando el CO2 de chimeneas.

Cuero fabricados con residuos de cultivos de piña – Piñatex

Piñatex es una empresa Española que fabrica una fibra sintética vegetal a partir de los residuos del cultivo de la piña. Este tejido es un material sostenible alternativo al cuero natural y cueros sintéticos, en muchas aplicaciones, principalmente en la moda.

Piñatex aprovecha las hojas desechadas en los cultivos de piña, que tradicionalmente se quemaban. En el proceso de producción de Piñatex se separa la fibra de las hojas de las plantas de piña, y los residuos generados se utilizan para fabricar fertilizantes naturales.

Piñatex ayuda al desarrollo de las comunidades rurales de Filipinas que viven del cultivo de la piña, proporcionándoles ingresos adicionales y una mejor calidad de vida.

La fabricación industrial del cuero es un proceso muy contaminante que el uso de sustancias químicas muy contaminantes y dañinas ara las personas y el medio ambiente. Las alternativas sintéticas como el PVC (cloruro de polivinilo) no son la solución, ya que son ecológicamente tóxicas tanto para producir como para eliminar. Piñatex® aborda estos problemas como un material textil de origen sostenible, fabricado a partir de un producto de desecho natural, creado con bajo consumo de agua y bajo desperdicio de producción, que no contiene químicos dañinos ni productos de origen animal.

 

Papel de residuos agrícolas – Paperwise

Paperwise utiliza residuos de la agricultura para producir papel y cartón de alta calidad. Un mínimo del 50% de  las materias primas utilizado para producir este papel procede de residuos agrícolas.

Las fábricas de Paperwise está localizadas en la Índia, en zonas agrícolas, para minimizar el transporte de los residuos a las fábrica.

Paperwise también fabrica bolsas de papel y cartón para envases de uso alimenticio.

Fabricar papel a partir de residuos vegetales

Se pueden utilizar fibras procedentes de residuos vegetales para producir papel, para reducir así el consumo de madera de la industria papelera.

El papel y el cartón tradicionalmente se fabrica con celulosa procedente de plantaciones forestales, principalmente eucalipto. Las plantaciones forestales, reemplazan bosques autóctonos, y al contrario que estos, tiene escaso o nulo valor ecológico. Estas plantaciones empobrecen el terreno y al ser especies foráneas, y en ellas escasea la fauna autóctona. El único valor de estas plantaciones es actuar como sistemas naturales de captación de CO2.

Los residuos vegetales como paja, ramas, hojas o corteza para fabricar papel, son una fuente más sostenible que la celulosa procedente de la madera. El coste de fabricación de este papel es mayor, pero también los son sus beneficios medioambientales y sociales.