Transformar residuos vegetales o Biomasa en tejidos y cuero

Muchos residuos vegetales procedentes de plantaciones forestales o cultivos pueden transformarse en tejidos o cuero en la industria textil.

Se valorizan residuos que acabarían quemándose o descomponiéndose pueden transformarse en un material que puede substituir tejidos o cueros naturales o sintéticos, evitando el consumo de materias primas necesario para producirlos.

Tradicionalmente la producción de tejidos naturales como el algodón necesitan grandes extensiones de cultivo que son grandes consumidores de agua. La producción de cuero y tejidos artificiales consumen productos químicos que  son potencialmente contaminantes y dañinas al medio ambiente y a las personas.

Este tipo de tejidos y cueros sostenibles son más respetuosos con el medio ambiente y benefician las comunidades locales que valorizan residuos que tradicionalmente quemaban o destruían.

En general cualquier tipo de biomasa puede convertirse en tejidos. Esta biomasa pueden ser residuos o de origen sostenible como por ejemplo los cultivos industriales de algas que crecen consumiendo y captando el CO2 de chimeneas.

Biprocel- Paneles procedentes de residuos de celulosa

Biprocel, es un nuevo material fabricado a partir de residuos de celulosa, de la fabricación del papel que puede substituir a paneles de pladur, y a otros materiales que se usan en el sector de la construcción, como tabiques aislantes, placas de insonorización y de falsos techos.

El nuevo material, al ser moldeable, permite también ser utilizado para el embalaje, por lo que también puede llegar a sustituir al poliespan y plásticos.

A diferencia de otros materiales Biprocel es biodegradable, reciclable, procede de fuentes sostenibles y utiliza residuos de otros procesos de producción.

Fabricar papel a partir de residuos vegetales

Se pueden utilizar fibras procedentes de residuos vegetales para producir papel, para reducir así el consumo de madera de la industria papelera.

El papel y el cartón tradicionalmente se fabrica con celulosa procedente de plantaciones forestales, principalmente eucalipto. Las plantaciones forestales, reemplazan bosques autóctonos, y al contrario que estos, tiene escaso o nulo valor ecológico. Estas plantaciones empobrecen el terreno y al ser especies foráneas, y en ellas escasea la fauna autóctona. El único valor de estas plantaciones es actuar como sistemas naturales de captación de CO2.

Los residuos vegetales como paja, ramas, hojas o corteza para fabricar papel, son una fuente más sostenible que la celulosa procedente de la madera. El coste de fabricación de este papel es mayor, pero también los son sus beneficios medioambientales y sociales.

 

 

 

Valorización de residuos vegetales en envases para alimentos

Los cultivos y plantaciones forestales generan residuos vegetales que se pueden transformar en envases, platos y bandejas aptos para el uso alimentario.

La valorización de residuos vegetales en envases para alimentos genera productos de tercera generación, de alto valor sostenible. Se denominan así por los múltiples beneficios que genera, en comparación a otros productos similares producidos a partir de alimentos.

Se pueden utilizar los siguientes residuos vegetales entre otros:

  • Hojas de palma,
  • Residuos del cultivo de la caña de azucar,
  • Celulosa procedente de residuos forestales.